Del argot y la jerga (mexicana): cácaro
Es normal que, si entras a un cine en México y la película falla, la gente comience a gritar: ¡cácaro! para avisar que hay un desperfecto. Esta palabra se originó en Guadalajara, a principios de siglo pasado, cuando el presentador del cine del Salón Azul, le gritaba al proyector ¡cácaro!, pues este había sufrido viruela y su cara tenía cicatrices.
El grito se hizo tan famoso que al pasar el tiempo el apodo se generalizó hasta que todos los proyeccionistas fueron llamados de tal forma.