Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Arael Ascencio Gomez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Arael Ascencio Gomez. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de marzo de 2014

DETECCION DEL ACOSO ESCOLAR

El mayor problema con el que nos encontramos a la hora de frenar las graves consecuencias negativas del bullying está en una especie de “conspiración del silencio”. Los agresores mantienen su conducta en secreto y atacan siempre lejos de los ojos de los adultos y en lugares con menor supervisión (pasillos, baños, comedor, entrada y salida del colegio…). Las victimas no se atreven a hablar por la vergüenza, el miedo y la coacción. Los testigos pueden encontrar las agresiones justificadas o no atreverse a hablar por temor a convertirse en las siguientes victimas o a ser considerados unos “chivatos” por el resto de sus compañeros.
Todo este escenario convierte al acoso escolar en un fenómeno casi invisible, que suele detectarse cuando la víctima ya está sufriendo graves consecuencias físicas, psicológicas, escolares y sociales. Por ello, como padres y educadores, debemos estar muy atentos a la aparición de cualquier indicio, con el objetivo de detectar y frenar este problema cuanto antes.
Para ello, hemos incluido en esta sección una serie de artículos en los que detallamos las principales pistas o indicios que pueden indicarnos que nuestro hijo o alumno puede estar implicado en un caso de bullying. En estos artículos podéis encontrar la siguiente información:
  • Signos de alerta: Explicamos una serie de signos generales que suelen presentar las víctimas de acoso escolar en su comportamiento en casa y en la escuela.
  • ¿Cómo descubrir si tu hijo es víctima del bullying?: Exponemos una serie de indicios en los que debemos fijarnos como padres ya que pueden estar señalando que nuestro hijo está siendo víctima de acoso escolar.
  • ¿Cómo detectar un caso de bullying como educador?: Explicamos los puntos en los que el profesorado debe fijarse para descubrir si alguno de sus alumnos está sufriendo bullying.
  • ¿Cómo detectar si nuestro hijo es un agresor escolar?: Aunque resulte duro admitirlo, es necesario detectar si nuestro hijo está acosando a alguno de sus compañeros, ya que este comportamiento tiene consecuencias negativas tanto para la víctima como para quien comete las agresiones. Por ello, enumeramos una serie de signos que pueden ayudar a los padres y ponerlos sobre aviso.


                                                           

Niños:

  • La tasa de acosadores es mayor y es más frecuente entre ellos el acoso habitual.
  • Pueden elegir como victimas tanto a niños como a niñas.
  • Existe un grupo de acosadores varones que no cesan en la práctica del bullying con la edad, sino que continúan ejerciendo el acoso escolar en secundaria.
  • Sus conductas de acoso son más físicas. Predomina la intimidación y el abuso físico directo (patadas, empujones, golpes…). También resulta muy habitual que le coloquen sobrenombres o motes a sus víctimas. Generalmente, son más duros y crueles que las niñas. Entre las conductas de acoso más habituales que los acosadores varones ejercen contra otros niños encontramos:
  • Llamar a la víctima por motes
  • Pegar collejas o patadas
  • Reírse o burlarse de él cuando se equivoca
  • Zarandearle o empujarle para intimidarle
  • Amenazarle con pegarle
  • Intentar que le castiguen
  • Hacer gestos para intimidarle
  • Esperarle a la salida para meterse con él
  • Obligarle a hacer cosas peligrosas
  • Pegarle con objetos


¿ Hay diferencias si el acosador es Niño o es Niña?

Según todos los estudios, existen grandes diferencias en el bullying dependiendo de si éste es ejercido por niños o por niñas. Pasamos a explicar esas diferencias detalladamente:


Niñas:

  • La tasa de acosadores es menor entre las niñas (un 21.1% frente al 26.8% de los niños).
  • Suelen elegir como victimas a otras niñas. Es muy raro que una niña acose a un niño.
  • El acoso escolar realizado por niñas es más frecuente en primaria y desciende en secundaria.
  • Es más usual que actúen en grupo.
  • El acoso ocasional es más normal entre niñas que el acoso frecuente.
  • Suelen elegir conductas de bullying indirecto. Los ataques suelen ser verbales y tienen como objetivo excluir socialmente a la víctima, rompiendo todas sus redes sociales mediante los rumores y las mentiras. Entre las conductas de bullying más utilizadas por las niñas acosadoras podemos citar:
  • Meterse con la víctima para hacerla llorar
  • Decirles a otros que no estén o que no hablen con ella
  • Hacer que caiga mal a otras niñas
  • Prohibir a otros que jueguen con ella
  • Impedir que ella juegue con otros
  • Enviar mensajes para amenazarla
  • Odiarla sin razón

Clasificacion de acosadores bullying






Dentro de los acosadores, podemos realizar una clasificación, en la que se pueden distinguir tres tipos:
  • Acosador inteligente: Sabe ser popular y utilizar y manipular a los otros para que sigan sus órdenes. No utiliza la intimidación abiertamente, sino que la enmascara con sus habilidades sociales.

  • Acosador no inteligente: Tiene un claro comportamiento antisocial, basado en el acoso y la intimidación directa. Consigue su posición en el grupo a través de la agresividad.


  • Acosador víctima: Este acosador, que se ceba en victimas más débiles, es acosado a su vez en el colegio por chicos más fuertes o en su propia casa. Lo único que hace es repetir el modelo de relaciones equivocado que ha aprendido con el acoso que sufre.





EL ACOSADOR DEL BULLYING

Podemos señalar una serie de características, tanto físicas como psicológicas y de entorno, que suelen estar presentes en los acosadores escolares. Las más importantes son las siguientes:
  • Suelen ser físicamente fuertes.
  • Necesidad de poder: Necesitan sentir que pueden controlar a los demás, sentirse superiores…
  • Son impulsivos y con baja tolerancia a la frustración. Tienen un temperamento fuerte y se enojan con facilidad. Muestran también escasas habilidades sociales y dificultades para cumplir las normas, lo que les hace tender a la violencia para relacionarse.
  • Suelen mostrar una conducta desafiante y agresiva hacia los adultos. También suelen tener una actitud negativa hacia la escuela.
  • Muchos de ellos son rechazados por sus compañeros, aunque suelen tener un grupo que les sigue.
  • Autoestima alta: Carecen de capacidad de autocritica. No son conscientes de las diferencias existentes entre cómo se ven ellos mismos y cómo los ven los demás. Se creen personas bondadosas, atentas o compasivas y responden con impaciencia, irritabilidad o agresividad si se le intenta hacer ver su verdadero comportamiento.
  • Problemas en la relación con sus padres: Los padres suelen tener dificultad para enseñarles a respetar los límites. Su educación muestra una mezcla entre los castigos y la permisividad, que lo único que hace es confundir al niño.
  • Carencia de empatía: Son incapaces de ponerse en el lugar de la víctima, por lo que son insensibles al sufrimiento que causan y no sienten remordimientos.
  • Presentan distorsiones cognitivas: Interpretan la realidad a su antojo, responsabilizando a los demás de sus problemas. Suelen acusar a la víctima del acoso, diciendo que fue él quien lo provocó o le desafió.
  • Buscan chivos expiatorios para pagar sus problemas y frustraciones.
  • Obtienen satisfacción y se reafirman personalmente a través de la violencia.
  • Suelen ser mentirosos espontáneos y manipuladores. Saben usar el encanto para convencer a los demás de su inocencia e, incluso, aparecer como víctimas.